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Así, que recogimos las sillas, las volvimos a recolocar y nos sentamos de nuevo en la piedra cuando los primeros goterones de agua empezaban a caer y se habia puesto la tarde tan oscura que parecia de noche !pues dí que se marche la tormenta ! me dijo, de nuevo Pablo y yo volví a levantar los brazos al cielo, pero esta vez invocando a Zeus y dije:¡ Tormenta parate ya! y acto seguido, apareció en el cielo un relampago, justamente encima de La Vega y casi simultaneamente se oyó el estampido de un trueno,pero de esos que suenan secos y que nos puso los pelos de punta, por lo menos a mí. Los dos nos miramos y sin decir nada el se fue para su casa y yo para la mía. Eso, si no recuerdo, lo que paso despues, supongo que nada, el caso que nunca le he contado esto a nadie, como tampoco, el que durante otra tormenta y tambien por la tarde.Estaba yo jugando con mis primas en el Corro Palacio y se puso a llover a cantaros, el caso es que yo me dirigí a casa de mis abuelos, pero en vez de coger por las calles normales, me metí por la parte de atras, que se llegaba mucho antes, solo que habia que atravesar un barbecho, que por cierto, siempre estaba igual año tras año, el caso, que cuando estaba llegando a la altura del corral de la casa, en el momento que otro pedazo de trueno sonaba, me sobrepasó un caballo blanco, que corria desbocado.
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